Definición:

El abuso sexual
infantil
es un tipo de maltrato infantil.

La
OMS define el maltrato infantil como:
[…] los abusos y la desatención
de que son objeto los menores de 18 años, [incluidos] todos los tipos de
maltrato físico o psicológico, abuso
sexual
, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo,
que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño,
o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de
responsabilidad, confianza o poder. (oms, 2014).

Tipos:

El abuso sexual infantil puede
tener lugar tanto en el ámbito
intrafamiliar
como en el extrafamiliar.

-En los abusos sexuales intrafamiliares se incluyen todas aquellas personas que conforman el grupo
familiar biológico, político o adoptivo, nuclear y extenso: padres, padrastros,
madres, madrastras, hermanos/as, primos/as, tíos/as, abuelos/as.


-En el caso de los abusos
sexuales
extrafamiliares se incluyen todas aquellas personas que no conforman el
grupo familiar del niño, pero que tienen suficiente acceso a este como para
cometer el abuso.
Dentro
de esta categoría podemos distinguir entre los pedófilos clásicos,
personas que encuentran placer sexual en el involucramiento exclusivo con niños
o niñas y que los contactan en algún punto del circuito cotidiano del niño/a; y
últimamente con el desarrollo de la tecnología y el cada vez mayor acceso de
los niños y niñas desde sus propias casas a juegos en red, interactivos y a las
redes sociales, nos encontramos con un nuevo tipo de pedófilos que suelen
engañarlos falseando su identidad y haciéndose pasar por pares. Muchas veces
suelen pedirle que se desnude o que se saque fotos y se las envíe. Cuando el
pedófilo accede a las fotografías, estas suelen
ser rápidamente distribuidas como material de pornografía
infantil a redes
de
pedófilos alrededor de todo el mundo. Esto es lo que hoy se conoce internacionalmente
con el nombre de
grooming.

La gran mayoría de los casos de
abuso sexual infantil se dan en el contexto intrafamiliar, y en ellos se
evidencian las mayores dificultades a la hora de la intervención, en especial
cuando el ofensor es un progenitor en línea directa (madre o padre). En este
tipo de abusos muchas veces se produce un conflicto de lealtades.

Indicadores psicológicos, físicos y conductuales:

Para poder detectar
adecuadamente el abuso sexual infantil es importante conocer los diferentes
indicadores psicológicos, físicos y conductuales:

Algunos indicadores psicológicos
son:

1. actitudes de sometimiento;
2. conductas agresivas que
externalicen el conflicto;
3. comportamiento sobreadaptado;
4. indicios de actividades
sexuales;
5. juegos sexuales inadecuados
con niños, con juguetes o con sus propios cuerpos, o conductas sexuales
agresivas hacia terceros;
6. comprensión detallada de
conductas sexuales no acorde a la edad;
7. permanencia prolongada en la
escuela;
8. mala relación con los pares y
dificultades para establecer amistades;
9. desconfianza, en especial
hacia figuras significativas;
10. disminución brusca del
rendimiento escolar;
11. falta de participación en
actividades sociales y escolares;
12. dificultades para
concentrarse en la escuela;
13. temor exacerbado a los
hombres (cuando la víctima es niña y el ofensor, hombre);
14. conducta seductora con
adultos;
15. conductas regresivas;
16. retraimiento;
17. depresión;
18. ideación suicida;
19. trastornos del sueño;
20. fugas del hogar.

Otros indicadores psicológicos más específicamente
relacionados con abuso sexual infantil serían:

1. indicios de actividades
sexuales;
2. juegos sexuales inadecuados
con niños, con juguetes o con sus propios cuerpos, o conductas sexuales
agresivas hacia terceros;
3. comprensión detallada de
conductas sexuales no acorde a la edad;
4. temor exacerbado a los
hombres (cuando la víctima es niña y el ofensor hombre);
5. conducta seductora con
adultos.

En la siguiente tabla se
presenta un listado de
indicadores psicológicos
inespecíficos

discriminados
en tres
estadios evolutivos
:

Edad preescolar
Edad escolar
Adolescencia
• ansiedad
• pesadillas
• oscilaciones entre
conducta retraída o muy
impulsiva
• temor
• agresión
• depresión
• enuresis/encopresis
tept (trastorno
de estrés postraumático)

• pesadillas
• temores
• quejas somáticas
• hiperactividad
• bajo rendimiento escolar
• conductas regresivas
tept

• fugas del hogar
• consumo de sustancias
• abuso de alcohol
• ideación suicida
• intentos de suicidio
• automutilaciones
• conductas autoagresivas
• quejas somáticas
• conductas antisociales
• promiscuidad/prostitución
tept




Se consideran indicadores
físicos específicos
:
– embarazo;
– lesiones en zonas genital y/o
anal que no puedan ser explicadas por otras causas;
– enfermedades de transmisión
sexual;
– contusión o sangrado anal o
vaginal que no puedan ser explicados por otras causas;
– semen en la ropa o el cuerpo.

Por otro lado, se consideran indicadores
físicos inespecíficos
:

       
dolor
o picazón en zona vaginal o anal;
       
trastornos
psicosomáticos tales como dolores abdominales recurrentes que no pueden ser
explicados por causas orgánicas;
       
trastornos
de la alimentación;
       
enuresis
y encopresis en niños que habían logrado el control de esfínteres.

Algunos menores se muestran
asintomáticos o no muestran síntomas hasta pasado un tiempo.

El abuso sexual supone para la
víctima un suceso traumático. Muchas de las víctimas presentan disociación,
entendiéndose ésta por muchos autores como un mecanismo de supervivencia.
Algunas formas de manifestación son la despersonalización y  la desrealización; entre otras alteraciones
del estado de la consciencia.

Prevalencia:

El abuso sexual infantil es un
tipo de maltrato infantil muy frecuente y que afecta principalmente a las
niñas.
Según un informe de UNICEF, 120 millones de niñas
menores de 20 años en todo el mundo (alrededor de 1 de cada 10)
han experimentado relaciones sexuales por la fuerza u otros actos
sexuales forzados
, y 1 de cada 3 niñas adolescentes
de 15 a 19 años que estuvieron alguna vez casadas (84
millones) ha sido víctima de violencia emocional,
física
o sexual por parte del esposo o compañero.

Estrategias de prevención y reducción de la
violencia contra los niños
:

Es muy difícil su detección tanto
por la especial vulnerabilidad que presentan los menores de edad para
comprender este tipo de maltrato, la dependencia del agresor en muchos casos
(sobretodo si es alguno de sus cuidadores principales) y por la baja capacidad
de autoprotección que presentan. También por algunos fenómenos que se producen en
este tipo de violencia como el síndrome de acomodación del abuso sexual
infantil
, término acuñado por Ronald Summit en 1983.
Por lo tanto, no debemos obviar
ninguno de los indicadores de abuso. U
no de los indicadores más potentes y
específicos de violencia sexual infantil es la revelación por parte del niño/a, por lo que no debemos
ignorarlo ni restarle importancia.

UNICEF señala seis estrategias para facilitar que la
sociedad en su conjunto, desde las familias hasta los gobiernos,
evite y reduzca la violencia contra los niños. Entre ellas
cabe mencionar apoyar a los padres y dotar a los niños de aptitudes
para la vida; cambiar las actitudes; fortalecer los sistemas y
servicios judiciales, penales y sociales; y
generar pruebas y toma de conciencia sobre la violencia y sus
costos humanos y socioeconómicos, a fin de cambiar las actitudes y las normas.


Si tenemos
sospechas de que algún menor pudiera estar siendo víctima de abuso sexual
infantil o algún otro tipo de maltrato, debemos ponerlo en conocimiento de las
autoridades.

Fuentes:

   ABUSO SEXUAL
INFANTIL: MANUAL DE FORMACIÓN PARA PROFESIONALES. SAVE THE CHILDREN
  GUIA DE
INDICADORES PARA LA DETECCION DE CASOS DE VIOLENCIA SEXUAL Y PAUTAS DE
ACTUACIÓN DIRIGIDAS A CENTROS DE PROTECCIÓN DE MENORES CONSEJERÍA DE IGUALDAD, SALUD
Y POLÍTICAS SOCIALES. Dirección General de Personas Mayores, Infancia y
Familias. JUNTA DE ANDALUCIA
  ABUSO SEXUAL
INFANTIL. Cuestiones relevantes para su tratamiento en la justicia. UNICEF.
     Informe ‘Ocultos a plena luz’ UNICEF.

Autora: Beatriz avendaño
Trabajadora social con formación y experiencia en protección de menores.

El equipo de Psycospirity

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *