El aprendizaje observacional es el proceso de adquisición de una conducta por imitación. El individuo aprende tareas, no sólo al ejecutarlas, sino también por la observación de las ejecuciones que llevan a cabo otras personas. Es necesario tener en cuenta que este modo de aprender es exclusivo de aquellos seres que se encuentran más arriba en la escala evolutiva.
Dentro de lo que se conoce como aprendizaje por observación, proponemos distinguir entre dos clases, según los niveles de elaboración del objeto observado:

  • a) la observación en vivo de la conducta y
  •  b) la observación mediada; y dentro de ésta ultima modalidad debemos considerar también dos casos: las observaciones de situaciones análogas (por ej, las situaciones filmadas) o las observaciones que se producen en situaciones mediadas simbólicamente (por ej, la lectura de las instrucciones de cómo hacer funcionar un aparato de proyección).

Como es obvio el aprendizaje por observación mediada simbólicamente es sólo accesible para los seres humanos, mientras que los otros procedimientos permiten aprender a animales evolutivamente en un nivel más bajo de esta escala.
Se han realizado investigaciones en las que, mediante la exposición a documentos grabados en vídeo (una situación mediada pero análoga), se ha enseñado a primates cautivas en un zoológico, que no tenían experiencia alguna sobre cómo tratar a sus recién nacidos, a cuidar a sus cachorros adecuadamente. Un primate podría aprender a poner en marcha un equipo de DVD si se le diera la oportunidad de observar cómo alguien lo hace, pero sólo una persona podría adquirir esta habilidad siguiendo las indicaciones que se incluyen en el manual de instrucciones.
Desde los años 70 del pasado siglo XX, Bandura ha sido el autor que más ha estudiado los procesos subyacentes a la imitación, considerándolos de mediación cognitiva. No se produce una asociación entre estímulos y respuestas, sino una adquisición de representaciones cognitivas de la conducta del modelo. Se defiende la existencia de contigüidad como una condición necesaria para que se produzca el aprendizaje.
Además, para que este tipo de aprendizaje tenga efecto, se considera esencial el mantenimiento de un foco atencional para la adquisición de las conductas imitativas, con el fin de que el observador discrimine entre las claves relevantes y las irrelevantes de la conducta modelo.
La potencia de este tipo de aprendizaje es muy importante; los seres humanos adquirimos mediante los mecanismo de aprendizaje por imitación la mayoría de las conductas que luego llevamos a cabo. Durante la infancia, la capacidad de observación parece insaciable, los niños aprenden conductas que sólo llevarán a cabo cuando son adultos. No obstante, el aprendizaje de las conductas de control de la activación parece más difícil que otro tipo de conductas, por tratarse en buena parte de conductas no observables (fisiológicas o cognitivas). Sin embargo, la expresión de las emociones, conductas estrechamente ligadas con la activación, si puede ser adquirida mediante observación, de modo que aprendemos a expresarnos en nuestro entorno personal, familiar o social con conductas de expresión emocional que hemos aprendido por observación probablemente antes de saber hablar.
A.M.J.
PsycoSpirity.

El equipo de Psycospirity

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