El trastorno de la personalidad narcisista, forma parte del grupo B de los trastornos de personalidad que se sitúan en el eje II del DSM-V (Manual diagnóstico) junto al trastorno de la personalidad antisocial, (mas conocido como psicopatía), trastorno de la personalidad boderline (límite) y trastorno de la personalidad histriónicos. Todos estos se agrupan juntos porque se caracterizan por:




  • Dramatismo, emotividad e inmadurez.
  • Alta labilidad afectiva y emotividad.
  • Comportamientos disruptivos o descontrolados.
  • Deterioro de relaciones familiares y problemas escolares.
  • Suelen ser extravertidos.
  • Todos presentan elevada emotividad pero ésta es mínima en los antisociales y máxima en histriónicos. 


Este trastorno se caracteriza por un patrón general de grandiosidad ( tanto en la imaginación como en el comportamiento), una necesidad de admiración y una falta de empatía, que empiezan al principio de la edad adulta y que se dan en diversos contextos. Una de las características esenciales de la persona con narcisismo es el poseer una autoestima muy vulnerable, y sensibilidad a las críticas que pueden llegar a obsesionarle y a experimentar sentimientos de humillación; con lo cual en algunas ocasiones reaccionará con rabia, ira…



Las relaciones interpersonales generalmente están deterioradas debido a la actitud pretenciosa y a la falta de interés por los demás. En cuánto al ámbito laboral, en ocasiones puede estar afectado debido a la tendencia a evitar situaciones de competición donde es posible la frustración.
Según los sentimientos que están asociados, el individuo puede experimentar estado de ánimo depresivo, trastorno depresivo mayor o bien estado de ánimo hipomaníaco. 
Se asocia en ocasiones el trastorno de anorexia nerviosa y trastornos relacionados con sustancias (fundamentalmente cocaína), además de estar frecuentemente asociado con otros trastorno de personalidad como el histriónico,  límite, antisocial o paranoide. 


Explicaciones genéticas:

Ya que existen diferentes tipos de personalidad narcisista y puesto que en ocasiones se asocian rasgos histriónicos, límites y antisociales, cabe pensar en una fuerte determinación genética, que al igual que la personalidad antisocial se manifiesta precozmente por medio de dificultades en la socialización y en el aprendizaje. Todo ello sugeriría una alteración caracteriológica más que una consecuencia de la educación. 


Explicaciones psicológicas:
Según los estudios llevados a cabo por Yates en 1981, en el ambiente familiar del individuo se observa la falta de empatía, afecto y apoyo paternos o bien negligencia o abuso que va a acompañada de una idealización paterna de algunas de las características atribuidas al niño. La experiencia compartida por padres e hijo de esta fantasía hace que los niños descarten sentimientos de debilidad, desamparo e inferioridad en ellos mismos. 


Diferencias con la Psicopatía/ sociopatía:



Como explicamos hace unas semanas, la psicopatía se caracteriza por:






  • Existencia de respuesta emocional deficiente, pobreza de reacciones afectivas, incapacidad para comprender y situarse en el punto de vista de los demás. 
  • Discordancia entre el lenguaje y la conducta emocional, característica que ha recibido el nombre de demencia semántica.
  • Impulsividad.
  • Incapacidad para demorar gratificaciones, aunque los datos aportados por las investigaciones no son concluyentes.
  • Búsqueda de sensaciones, aunque también en este caso se encuentran datos contradictorios.
  • Nivel preconvencional del razonamiento moral, caracterizado por el egocentrismo y pragmatismo.
  • Se ha encontrado también una alta correlación entre la psicopatía y el abuso de sustancias. 
Por lo tanto, mientras que el narcisista busca la admiración y la envidia de los demás por él, el psicópata realiza conductas antisociales porque quiere hacerlo, sabiendo que está mal y sin remordimientos por haberlo realizado.
Otro aspecto a resaltar, será que el individuo con trastorno narcisista de la personalidad no suele tener antecedentes de trastorno de conducta en la infancia ni tampoco comportamiento criminal en etapa adulta, cosa que el individuo con psicopatía sí. 





Anaís Martínez Jimeno.

El equipo de Psycospirity

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