El estrés laboral, aparece cuando el trabajo resulta
insatisfactorio e incluso molesto y perjudicial para el empleado.
La experiencia de estrés surge por la existencia de un
desajuste entre las demandas planteadas por el entorno y los recursos con los
que cuenta el sujeto para afrontarlas. Aunque cualquier situación del ambiente
puede convertirse en un estresor, existen una serie de situaciones en el
contexto laboral que pueden ser potenciales fuentes de estrés para todos los
empleados.

Fuentes de
estrés en el trabajo:

Cooper y Marshall
han elaborado una clasificación que intenta describir los estresores que tienen
más probabilidad de dañar la salud y el bienestar psicológico y social de los
empleados.

Factores de estrés
intrínsecos al propio trabajo:

Aquí estarían las
condiciones físicas
, es decir a los excesos, carencias y/o alteraciones que
presentan ciertas condiciones físicas del trabajo, que pueden ser desagradables
para el empleado. Son los efectos adversos de la falta de visibilidad, el
ruido, las temperaturas extremas,… Y también estaría la sobrecarga del trabajo, es decir, cuando existe un exceso de
trabajo y /o tareas de una excesiva dificultad.

Factores de estrés
que proceden del desempeño de los roles en la empresa.

Aquí, el estrés laboral puede producirse por: ambigüedad del rol, conflicto de roles, la
responsabilidad sobre otros sujetos
ya que implica mayor riesgo de
enfermedades coronarias que la responsabilidad sobre cosas, ya que supone más
interacciones, mayor asistencia a reuniones y una “agenda muy llena”. Otros factores relacionados con el
rol: como, la responsabilidad insuficiente, la falta de apoyo por parte de los
directivos, la escasa participación en la toma de decisiones o los cambios tecnológicos
a los que hay que adaptarse.

Factores que proceden
de las relaciones interpersonales en la organización.

Al analizar las relaciones con los superiores, se ha
encontrado una correlación significativa
entre el trato considerado y los favoritismos de supervisores, y el sentimiento
de malestar y tensión laboral de los subordinados
. Las relaciones con los
subordinados, también pueden ser para los directivos una fuente importante de
estrés. Es complicado para los supervisores, tener que exigir mayor
productividad y a la vez, fomentar la participación y ofrecer un trato
considerado a sus subordinados. Al estudiar las relaciones con los compañeros
se han encontrado diversas situaciones que pueden provocar estrés, como: la rivalidad, la falta de apoyo emocional en
las situaciones complicadas y la escasez de relaciones en los niveles más altos
de la empresa
(la llamada “soledad del directivo”)

Factores de estrés
relacionados con el desarrollo de la carrera:

La falta de seguridad
en el empleo, La existencia de falta de equidad en el trabajo
, producida
por una promoción excesiva o insuficiente, o por caer en la cuenta de que se ha
alcanzado el propio techo.

Factores que proceden
de la estructura y el clima de la organización:

Las variables de la propia empresa que pueden ser fuentes de
estrés para sus miembros son: la falta
de participación en la toma de decisiones, la supervisión estrecha, la falta de
autonomía en el trabajo y el sentirse extraño a la propia empresa.

Fuentes de estrés
extra-organización que influyen en los trabajadores:

Las situaciones más estudiadas en este sentido, han sido
aquellas en las que los sujetos se encuentran con demandas conflictivas entre
la empresa y su vida familiar. Dos aspectos importantes a subrayar de aquí, son
los patrones de matrimonio, es
decir, a las repercusiones que los distintos tipos de relaciones de pareja,
tienen sobre el trabajo de los miembros en la empresa. La familia puede ser un
apoyo o una fuente importante de conflicto para los trabajadores, y la movilidad laboral, puesto que
puede ser un factor que influya en los estilos de vida de los empleados.
Si sientes que tienes estrés debido al trabajo, uno de los
aspectos importantes será averiguar cuál es o cuales son los estresores que te
producen ese estrés y una vez estén identificados, intentar poner una solución.
Como ya decimos siempre, en el caso que sientas que necesitas ayuda de un profesional
para manejar ese estado de estrés, no dudes en acudir a  él, puesto que ese estado, puede evolucionar a
un trastorno de ansiedad más grave.
¡Que tengáis un buen día!

A.M.J.
El equipo de Psycospirity

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *