La envidia se define como un sentimiento de frustración e impotencia
ante algún rasgo que posea otra persona. El envidioso quiere dañar
siempre el bien que posea su víctima y por ello siempre sentirá rencor
hacia su envidiado. Un envidioso, puede desear belleza, dinero, sexo,
poder, éxito, amor, felicidad o personalidad.


La envidia es una emoción que puede ser:
A): Envidia normal: Es querer o anhelar
lo que otro posee, pero sin desear mal a la otra persona. Este tipo de
envidia suele ser bastante habitual, no es vergonzosa y puede
reconocerse.
B): Envidia patológica: No solo es
anhelar un bien que otro posee, sino desearle mal al otro. El origen de
la envidia patológica se encuentra en el Narcisismo. El envidioso
patológico, sería un sujeto carente de autoestima y sumido en la
inseguridad: querría ser “el preferido”, “el único”, “el mejor”.

Los envidiosos patológicos se sienten amenazados y angustiados por sujetos que
sean exitosos, felices o prósperos. A raíz de dicha situación, la
persona envidiosa vive en una competencia con los demás.

Constantemente, el envidioso vive sufriendo e incorpora a su personalidad y estilo de vida dicha carencia y malestar.

  A pesar de que pueden ir de la mano, no hay que confundir la envidia con
los celos, que son sentimientos muy distintos. La envidia nace de las
carencias del sujeto y los celos, del miedo a perder el afecto de la
persona amada.




ASPECTOS  DE LA ENVIDIA

1): Es una emoción destructiva. Como se
basa en ser uno tan bueno como el objeto envidiado, si no se consigue
este objetivo, se pasa a arruinar o destruir lo envidiado.
2): La envidia patológica suele estar fusionada con la agresión y así le lleva a la destrucción del objeto envidiado.
3): También puede fusionarse con la
voracidad,
  Entonces el envidioso quiere agotar
al envidiado, para que no le proporcione más envidia.
4): Si la envidia temprana es muy intensa
puede llegarse a una confusión entre lo bueno y lo malo,
interfiriendo en la
capacidad de separar o discriminar partes buenas y malas de un objeto.  Todo ello repercutirá negativamente en el desarrollo
normal del “yo” y de la Autoestima.
Si se supera la envidia patológica,  lo que quedaría, sería un resto de envidia, que se considera normal

El opuesto de la envidia, es la gratitud, que proviene del agradecimiento que produce el amor y los cuidados del objeto amado.



MªCarmen Martínez

El equipo de Psycospirity

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *