Los miedos
y las fobias infantiles son muy significativos en este periodo, aunque a nivel
clínico se subestiman debido a que son:
         
Transitorios (pasajeros y remiten
espontáneamente con el desarrollo).
         
Leves (La magnitud de las respuestas del
niño es menor que la del adulto).
         
Evolutivos (cursan su máxima intensidad y
desaparecen en edades características).
Por lo
tanto, lo que interesa es saber distinguir entre miedos de carácter evolutivo y
miedos de naturaleza clínica o fobias específicas que van a perdurar en la
adultez.
Las fobias
especificas presentan dos características que las diferencian de los miedos y
que justifican la aplicación de tratamiento psicológico:
         
La
respuesta es desproporcionada en
relación al estímulo: el estímulo fóbico es inofensivo y no constituye una
amenaza objetiva pero el niño reacciona como si estuviera ante una situación de
peligro (por ej., a la oscuridad).
         
La
respuesta es desadaptada: la alta
intensidad de la respuesta produce malestar, preocupación, alteraciones
psicofisiológicas y conductas perturbadoras que interfieren el estilo de vida
del niño y repercuten negativamente en su desarrollo.
El DSM V
clasifica las fobias especificas en 5 tipos:
         
Fobia
animal (animales temidos por el ataque y animales temidos por el contagio)
         
Fobia
ambiental (tormentas…)
         
Fobia
sangre-inyecciones. daño: (dolor y procedimientos médicos invasivos)
         
Fobia
situacional (ascensores, transportes…)
         
Otras
fobias (personas disfrazadas, ruidos…)
El modelo
integrado de las fobias especificas en la infancia explica la génesis y
mantenimiento de éstas basándose en los siguientes mecanismos:
         
Preparatoriedad de la especie
humana
(ésta está
biológicamente preparada para atender respuestas fóbicas, caracterizadas por la
facilidad de condicionamiento y resistencia a la extinción, a estímulos que
filogenéticamente han constituido una amenaza para la supervivencia de la
especie)
         
Predisposición del niño: la vulnerabilidad biológica como
la labilidad electrodermal y psicológica (sobreprotección parental), explica
las diferencias individuales en la susceptibilidad al condicionamiento de las
respuestas fóbicas.
         
Procesos de condicionamiento: la hipótesis de la preparatoreidad
explica que se teman determinados objetos y no otros. La hipótesis de la predisposición
explica que unos niños desarrollen fobia específica y otros no. Sin embargo, la
aparición y la persistencia de una fobia depende de las experiencias directas e
indirectas con el estímulo fóbico: puede ser debido al condicionamiento clásico,
operante, aprendizaje social o al aprendizaje cognitivo.
Por lo
tanto, además de estar filogenéticamente programados a contestar con respuestas
fóbicas ante ciertos estímulos influye la propia predisposición que tenga el
niño, su entorno y los aprendizajes que haya tenido durante toda su vida.
¿Cuál es el tratamiento ideal?
Digamos
que no hay un tratamiento ideal para tratarlas, ya que dependerá del sujeto en
cuestión. El mejor tratamiento siempre es aquel que esté diseñado para esa
persona en concreto.
Sí que hay
ciertos tratamientos que están bien establecidos: como son la desensibilización sistemática en vivo,
la practica reforzada y el modelado precipitante (que me comprometo
a explicar en los siguientes post de que trata cada uno). También están aquellos
que, aunque todavía no estén bien establecidos, se han demostrado que son
probablemente eficaces como: la
desensibilización sistemática en imaginación, la desensibilización sistemática
mediante movimientos oculares, el modelado gradual, las autoinstrucciones de
valentía, biblioterapia mas juegos y las escenificaciones emotivas
. Y luego
está las imágenes emotivas que están
en fase experimental.
Como he
dicho, el tratamiento ideal será aquel que se ajuste al sujeto, a las
características de su entorno, nivel evolutivo y al tipo de fobia (o fobias, si
son varias) que se estén dando, entre otras. Por lo tanto, lo mejor será acudir
a un especialista en psicología clínica para poder realizar un tratamiento
individualizado.
A.M.

PsycoSpirity.
El equipo de Psycospirity

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