En el modelo genético, Freud, describe el desarrollo de la personalidad a través de estadios psicosexuales, lo que implica las dos vertientes, una biológica y/o fisiológica y otra vertiente psíquica.
El desarrollo libidinal (psicosexual) comenzaría en la primera infancia y alcanzaría su culmen cuando las tendencias sexuales (parciales o pregenitales) se organizan en torno a la zona genital.
Freud define la Libido en “Psicología de las masas y análisis del yo (1921), como la energía, considerada como magnitud cuantitativa, de aquellas pulsiones que tienen que ver con todo lo que puede sintetizarse como “amor”. El núcleo seria aquel amor cuya meta es la unión sexual, pero también se referiría a otros tipos de amor, como el amor así mismo, por el otro, filial, amor a los hijos, a los amigos y también a objetos concretos e ideas abstractas.
En cada una de estas fases, habría una zona rectora (erógena) por la que se guiaría de forma predominante la organización libidinal, cada una de estas zonas se irían abandonando progresivamente según se va avanzando en el desarrollo, pero iría también dejando restos mas o menos imperceptibles para las sucesivas utilizaciones y transformaciones de la libido.
Estas zonas servían como fuente de placer y excitación sensual. y como foco primario para la descarga de tensión y gratificación. Asimismo, en cada fase predominaría un tipo de relación con el entorno y llegar al nivel genital de intercambio sexual recíproco será considerado como el máximo grado de desarrollo, ligándolo Freud en algunas ocasiones a la capacidad de reproducción humana.
Desde esta perspectiva, se habla de que la etiología de la neurosis seria una serie complementario, esto es, habría un factor endógeno y otro exógeno, resultando complementarios. El factor endógeno viene representado por la fijación y el exógeno, por la frustración; ambos mantienen una relación inversamente proporcional, es decir, para desencadenar una neurosis, un trauma mínimo puede ser suficiente ante una fijación intensa y a la inversa.
Asimismo, habría que tener en cuenta los conceptos de fijación (parcial y total) y regresión para tener una visión global del proceso de desarrollo psicosexual.
La fijación hace referencia a cómo el desarrollo queda detenido en una determinada fase, de forma que elementos de esa fase interferirían sobre los elementos de la maduración futura. Según Freud, era debida a la frustración a la gratificación excesiva. La fijación parcial permite continuar el proceso madurativo pre predispone a una regresión durante fases posteriores.
La regresión implica un regreso a pautas de conducta anteriores, siendo el resultado de un incremento de la tensión, de un trauma o de demandas de periodos posteriores del desarrollo que llegan a ser intolerables, debido a la inestabilidad del funcionamiento psicológico, resultado de fijaciones parciales en fases mas tempranas. En consecuencia, la fijación total hace que el sujeto no pueda continuar avanzando por las siguientes fases de desarrollo, como por ejemplo el psicótico, que se habría quedado detenido en la fase oral y en contraste, la fijación parcial permite al sujeto seguir avanzando hacia las siguientes fases pero con cierta inestabilidad, de modo que cuando aparezca un elemento critico, como por ej, un trauma, va a tender a hacer una regresión a aquella fase donde dejó restos de libido.


Después de esta “breve” explicación, me propongo a describiros las diferentes fases psicosexuales que propone freud:

  • Fase ORAL: primer año de vida. Actividad y experiencia centradas alrededor de la boca, labios, lengua. La gratificación proviene de succionar, morder y masticar. La fijación parcial en esta etapa provoca conductas orales relacionadas como fumar, comer, beber, o elementos simbólicamente equivalentes como coleccionar cosas. La fijación total, seria la psicosis, caracterizada por una no diferenciación entre el yo y no-yo. 
  • Fase ANAL: segundo año de vida aproximadamente. La zona de tensión y gratificación es el ano y la relación con el entorno se asienta sobre funciones de expulsión y retención de las haces y su valor simbólico para el niño. La fijación produciría un exceso o defecto del control de los impulsos fisiológicos, orden, terquedad, tacañearía, despilfarro. 
  • Fase FÁLICA O EDÍPICA: desde los tres hasta los cinco años. La tensión y gratificación son localizadas en los genitales, vía masturbación, micción y la experiencia de mostrar a otras personas sus genitales o mirar los genitales de otros. Es la primera fase genital, ya que las dos organizaciones anteriores son denominadas pregenitales, se unifican las pulsiones sexuales en torno a la zona genital, aunque no se reconocen adecuadamente aun los dos sexos. El complejo de edipo hace referencia al interés sexual que surge en el niño hacia el progenitor del otro sexo, y la vivencia simultanea de rivalidad y competición hacia el progenitor del mismo sexo. En el niño se caracterizara por la angustia de castración y por la envida de pene en la niña. Como patologías asociadas a esta fase, estarían los estados fóbicos e histéricos. Estas tres etapas descritas son denominadas autoeróticas, ya que el foco está puesto en el propio cuerpo del niño. 
  • Fase de latencia: al rededor de los seis años y la pubertad. Se abandona este periodo de experiencia consciente de los impulsos libidinales, dando paso a una etapa de maduración cuyo foco esta en el desarrollo cognitivo y en aspectos del aprendizaje consciente. Como tarea, tiene que aprender sus propias formas de integrar impresiones internas y externas, y los conflictos que genera. En la adolescencia, las presiones provienen de una oleada interna de fuerza física y sexualidad, ademas de los cambios hormonales que dan un nuevo ímpetu a pulsiones primitivas.
  • Fase genital, esta es la ultima fase propuesta por Freud. la identidad psicológica se integra y madura a lo largo de la relación sexual e interpersonal íntima y del desarrollo de valores y actitudes sociales apropiadas. Contribuye al desarrollo de la capacidad orgásmica y la capacidad de acompañar las sensaciones generadas en la relación sexual con sentimientos de ternura, afecto, entrega, etc…



He de deciros, que se trata de una teoría elaborada por Freud, y que podemos estar o no de acuerdo en torno a ella. Pero que es interesante, al menos, de leer.


Anaís Martínez Jimeno.

El equipo de Psycospirity

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