Ya hablamos hace un tiempo, de la ansiedad ante los exámenes y que podíamos hacer para manejarla, véase ansiedad ante exámenes para más información.
Hoy os traemos una técnica de las que comentamos, para que podáis empezar a practicarla.

La Relajación progresiva es un método de carácter fisiológico, está orientado
hacia el reposo, siendo especialmente útil en los trastornos en los que es
necesario un reposo muscular intenso.
El entrenamiento en relajación progresiva favorece una relajación profunda sin
apenas esfuerzo, permitiendo establecer un control voluntario de la tensión
distensión que llega más allá del logro de la relajación en un momento dado.
Es un método que favorece un estado corporal más energético pues favorece
intensamente el reposo; permite reconocer la unión íntima entre tensión
muscular y estado mental tenso, mostrando con claridad como liberar uno,
implicando liberar el otro.

Todo el cuerpo percibe una mejoría, una sensación
especialmente grata tras el entrenamiento en relajación progresiva y con la
práctica la sensación se intensifica.
Progresiva significa que se van alcanzando
estados de dominio y relajación de forma gradual aunque continua, poco a
poco, pero cada vez más intensos, más eficaces.
No es un método breve, ni
sus efectos lo son tampoco.
Jacobson nos enseña a relajar la musculatura voluntaria como medio para
alcanzar un estado profundo de calma interior, que se produce cuando la
tensión innecesaria nos abandona.
Liberarnos de la tensión física es el paso
previo e imprescindible para experimentar la sensación de calma voluntaria.
Las zonas en que acumulamos tensión son múltiples, aprender a relajar los
distintos grupos musculares que componen nuestro mapa muscular de tensión
supone un recorrido por todo nuestro cuerpo, aunque en ocasiones no
tengamos información de la tensión que se acumula en estás zonas no deja de
ser un ejercicio interesante y sorprendente al mismo tiempo.
¿Qué se logra? 
Se logra disminuir los estados de ansiedad generalizados, relajar la tensión
muscular, facilitar la conciliación del sueño.
Si estás ansioso/a, estás bajo presión o estás nervioso/a por la presencia de un
examen, no puedes dormir, sientes un estado de tensión muscular alto esta
técnica te permitirá un autocontrol y un nivel de relajación elevados.

¿Cómo se hace?
Este método tiene tres fases:
1. La primera fase se denomina de tensión-relajación. 
Se trata de
tensionar y luego de relajar diferentes grupos de músculos en todo su
cuerpo, con el fin de que aprenda a reconocer la diferencia que existe
entre un estado de tensión muscular y otro de relajación muscular. Esto
permite el logro de un estado de relajación muscular que
progresivamente se generaliza a todo su cuerpo. Se debe tensionar
varios segundos entre cinco y diez minutos y relajar lentamente.
2. La segunda fase consiste en revisar mentalmente los grupos de
músculos, comprobando que se han relajado al máximo. 

3. La tercera fase se denomina relajación mental. En la cual se debe
pensar en una escena agradable y positiva posible o en mantener la
mente en blanco, se trata de relajar la mente a la vez que continúa
relajando todo su cuerpo.

Estas tres fases pueden durar entre 10 y 15 minutos. No se debe tener
prisa.
Esta técnica se puede repetir varias veces al día.

¿Nos entrenamos? 

  • Posición inicial: Cierra los ojos, siéntate en el sillón o acuéstate en la cama lo
    más cómodamente para que tu cuerpo pueda relajarse al máximo posible. 

1º FASE: Tensión-relajación. 

  • • Relajación de cara, cuello y hombros con el siguiente orden (repetir
    cada ejercicio tres veces con intervalos de descanso de unos segundos): 
  • o Frente: Arruga unos segundos y relaja lentamente. 
  • o Ojos: Abrir ampliamente y cerrar lentamente. 
  • o Nariz: Arrugar unos segundos y relaja lentamente.
  •  o Boca: Sonreír ampliamente, relaja lentamente.
  •  o Lengua: Presionar la lengua contra el paladar, relaja lentamente. 
  • o Mandíbula: Presionar los dientes notando la tensión en los
    músculos laterales de la cara y en las sienes, relaja lentamente. 
  • o Labios: Arrugar como para dar un beso y relaja lentamente. 
  • o Cuello y nuca: Flexiona hacia atrás, vuelve a la posición inicial.
    Flexiona hacia adelante, vuelve a la posición inicial lentamente. 
  • o Hombros y cuello: Elevar los hombros presionando contra el
    cuello, vuelve a la posición inicial lentamente. 
  • • Relajación de brazos y manos
  • o Contraer, sin mover, primero un brazo y luego el otro con el puño
    apretado, notando la tensión en brazos, antebrazos y manos.
    Relaja lentamente. 
  • • Relajación de piernas: Estirar primero una pierna y después la otra
    levantando el pie hacia arriba y notando la tensión en piernas: trasero,
    muslo, rodilla, pantorrilla y pie. Relaja lentamente. 
  •  Relajación de tórax, abdomen y región lumbar (estos ejercicios se
    hacen mejor sentado sobre una silla): 
  • o Espalda: Brazos en cruz y llevar codos hacia atrás. Notará la
    tensión en la parte inferior de la espalda y los hombros. 
  • o Tórax: Inspirar y retener el aire durante unos segundos en los
    pulmones. Observar la tensión en el pecho. Espirar lentamente.
    o Estómago: Tensar estómago, relajar lentamente. 
  • o Cintura: Tensar nalgas y muslos. El trasero se eleva de la silla. 

2ª FASE: repaso.

  •  Repasa mentalmente cada una de las partes que hemos tensionado y
    relajado para comprobar que cada parte sigue relajada, relaja aún más
    cada una de ellas. 

3ª FASE: relajación mental. 

  • Finalmente piensa en algo agradable, algo que te guste, que sea
    relajante, una música, un paisaje, etc., o bien deja la mente en blanco.
Para los que necesiten una guía más activa:
El equipo de Psycospirity

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