El acoso laboral o mobbing son una serie de
comportamientos y conductas abusivas dirigidas a degradar
psicológicamente a un trabajador, minándole la autoestima y la moral,
mediante un hostigamiento y una situación de violencia psicológica
continuada.


 Esta violencia llega a producir una lesión de la dignidad y de la integridad del trabajador.
También se considera acoso cuando se da una conducta discriminatoria
contra un trabajador que daña su dignidad y crea un entorno de trabajo
hostil, humillante, ofensivo e intimidatorio.

Esta situación puede causar graves problemas en la persona, como depresión, ansiedad, estrés… que puede afectar tanto a su vida personal como profesional. Bajará su rendimiento y causará con ello llevarse riñas por parte del jefe. Nos encontramos ante un círculo sin salida.

Perfil de una persona víctima del mobbing

Cualquier persona puede sufrir un acoso laborar por lo tanto, no contamos con un perfil claro. Pero si que todas las personas de las que tenemos constancia que han sufrido esto, cuentan con varias características comunes:

  • Las personas que sufren acoso laboral suelen ser envidiadas, ya sea por sus características físicas, psicológicas o sociales.
  • Suelen ser personas con una elevada capacidad de empatía y sensibilidad ante el sufrimiento ajeno.
  • El mobbing suele afectar a personas con gran capacidad laboral y creatividad y que son valorados en su puesto de trabajo. Su
    valía a nivel profesional puede ser interpretada por el acosador como
    un peligro para sus propios objetivos y su status laboral, lo que desata
    el acoso.
  • Otra característica es la falta de respuesta ante los primeros síntomas de acoso. Las víctimas suelen negarse a plantarse ante el acosador, pensando que la situación pasará por sí sola.
  • Una característica muy importante es la vulnerabilidad,
    es decir, se ataca con más frecuencia a la gente joven que a la adulta,
    a los trabajadores temporales antes que a los fijos, a los inmigrantes
    antes que a la gente del lugar, a las mujeres antes que a los hombres…
    Cuantas menos posibilidades tenga la víctima de enfrentarse a la
    situación o escapar de ella, más fuerte se sentirá el acosador.

Perfil de un acosador


Los acosadores son personas inseguras que eligen a sus víctimas porque piensan que son una amenaza para su carrera profesional. Mediante el acoso intentan acabar psicológicamente con la víctima y esconder su propia mediocridad.
Normalmente, el acosador es un jefe o superior, apoyado por varios
seguidores.
Aunque no se da en todos los casos, es frecuente encontrar en los acosadores trastornos psicológicos o personalidades problemáticas. Detrás de su necesidad de control y destrucción, pueden encontrarse personalidades con rasgos paranoides, narcisistas o antisociales.  Encontramos en los acosadores:

  • Falta de empatía: El acosador no sabe ponerse en el
    lugar del otro. Suelen ser personas insensibles, incapaces de
    experimentar verdaderos sentimientos de tristeza. 
  • Incapacidad para las relaciones interpersonales: Suelen
    ver al otro como una amenaza, por lo que los demás les atemorizan. Esto
    les impide relacionarse de una manera autentica, así que son incapaces
    de aprender de los demás o de compartir experiencias o sentimientos.
  • Irresponsabilidad: El acosador suele tener
    dificultades para tomar decisiones, por lo que suelen dejar que otros
    las tomen por ellos. Curiosamente, esa capacidad de resolver situaciones
    que ellos mismos buscan, se convierte en una amenaza para su status
    dentro de la empresa, por lo que acaba odiando lo que él mismo buscó.
  • Habilidad retorica: Su discurso es moralizante y tienen muchas habilidades para convencer, aunque su discurso suele ser muy abstracto.
  • Envidia: El acosador siente una envidia intensa
    ante las personas que poseen cosas o características que ellos no
    poseen. Estas personas, además, les muestran sus propias carencias, lo
    que despierta su odio y su necesidad de destruir.

Tipos de acoso:


El acoso puede ser de todos tipos:

  • Vertical: En este caso, el acosador se encuentra en una categoría profesional o nivel jerárquico superior o inferior al de la víctima. En función de ello, se puede distinguir entre mobbing ascendente o descendente.

    1. El mobbing laboral ascendente se produce cuando uno o varios subordinados atacan o acosan a un superior. No suele ser frecuente ya que prevalece el miedo o temor a que el superior pueda tomar represalias.
    2. Por su parte, el mobbing descendente es mucho más común que el anterior. Se da cuando un superior hace uso de su situación de poder para abusar de un subordinado. También es llamado bossing.

  • Horizontal: El acosador y la víctima se encuentran en la misma categoría profesional o nivel jerárquico. Es decir, es un tipo de mobbing laboral que se da entre compañeros de trabajo e incluso del mismo departamento.
  • Mixto: Empieza como horizontal pero en un momento dado, toma consciencia de la situación el jefe y en vez de intervenir en favor de la víctima, no toma medidas.

  • Estratégico: Es un tipo de mobbing vertical descendente, que se aplica de una forma institucional. Es decir, el acosador hace valer su posición de superioridad para hostigar a un trabajador, y conseguir que el acosado renuncie a su puesto de trabajo. Al ser el trabajador quien abandona la empresa de forma voluntaria, la empresa no tendría que pagarle la indemnización por despido.

  • Mobbing de dirección: Es otro tipo de mobbing laboral descendente, llevado a cabo por la dirección de la empresa. Suele emplear las amenazas de despido para fomentar el miedo y aumentar la productividad. También se utiliza con la intención de prescindir de trabajadores poco receptivos o sumisos, o de empleados que no se ajustan a las expectativas o necesidades de la cúpula directiva.

  • Discriminatorio: En este caso el mobbing laboral sí se asemejaría a la discriminación en el trabajo, ya que este tipo de acoso se fundamenta en razones de índole cultural o física. Es decir, se realiza mobbing a un empleado por el simple hecho de ser diferente. Puede ser acoso por razones de edad, sexo, apariencia física, enfermedad, creencias religiosas, ideología política, condición sexual, etc.

  • Disciplinario: Es un tipo de mobbing laboral que emplea las amenazas para que los empleados actúen de manera sumisa y no ponga en tela de juicio ninguna de las decisiones y actuaciones llevadas a cabo por la dirección de la empresa. El objetivo es infundir temor y miedo a las víctimas, además de advertir al resto de compañeros lo que puede pasar si actúan de la misma manera.


 ¿ Qué puede hacer un trabajador que sufre ésto?

Existen varias opciones, dependiendo del tipo de acoso recibido, de
las pruebas que se tienen, de donde proviene el acoso, etc.  Son
situaciones complejas para las que se debe contar con asesoramiento
profesional que indique los pasos a dar en casa momento.

a) Denunciar el acoso sin tener que acudir a los juzgados

  • Presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo: es una de las mejores opciones. Habrá que adjuntar copia de todas
    las pruebas que se tengan. El inspector, de forma anónima, sin indicar
    quien es el trabajador denunciante, investigará los hechos. Con lo que
    descubra redactará un acta, con lo que tendríamos otra prueba para
    posteriores juicios con esta acta. Además el Inspector puede obligar a
    la empresa a cesar en el acoso o a tomar las medidas necesarias para que
    el acoso termine, y podrá sancionar a la empresa tanto por ser el
    origen del acoso como por no haberlo evitado al tener la obligación de
    velar por la salud de sus trabajadores.
  • Ver si  en el Convenio Colectivo existe un protocolo frente al acoso, y en ese caso activarlo.
  • Ponerlo en conocimiento del Comité de Seguridad y Salud de la empresa:
    en el caso de que exista ese comité, para que dentro de la empresa se
    investiguen los hechos y se tomen las medidas necesarias. Suele
    funcionar solo cuando es un acoso producido entre compañeros, no por la
    empresa.
  • Denunciar a la dirección de la empresa: cuando el
    acoso no proviene de la propia empresa. La empresa tiene la obligación
    de velar por la salud de sus trabajadores y evitar este tipo de
    situaciones. Normalmente no es una medida muy efectiva. 


b) Acudir a los juzgados

Ayuda frente al mobbing:

Además de las actuaciones que  se pueda hacer contra este acoso, es
fundamental recibir ayuda psicológica para evitar las enfermedades y los
estados que se pueden derivar de este tipo de situaciones y buscar el
apoyo familiar familiar. Además, en todas las provincias existen
plataformas de afectados en las que se pone en común información y
recursos.
En caso de que la situación sea insostenible, el trabajador acosado
debe acudir al médico de cabecera, informándole de estos hechos y si la
situación lo requiere, solicitando la baja médica. Tanto el médico de
cabecera como el especialista pueden elaborar un informe en el cual se
detalle el estado del trabajador y si padece enfermedad.  Estos informes
médicos y psicológicos formarán parte del conjunto de pruebas en favor
del trabajador.


No actuar violentamente contra el acosador
Hay que evitar situaciones en las que el trabajador devuelva al
acosador los daños sufridos. Si a pesar de ser la víctima,  se golpea,
insulta, o veja  a otro trabajador o a un superior jerárquico, el
trabajador acosado puede ser sancionado o despedido.

 

 MªCarmen Martínez

Co-directora de Psycospirity

El equipo de Psycospirity

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