El término “trastorno esquizoafectivo” fue acuñado por Jacob Kasanin en 1933. Consideraba que los
síntomas afectivos unidos a un inicio agudo del trastorno, un buen ajuste
premórbido e historia familiar de trastorno afectivo son síntomas de un buen
pronóstico.
Históricamente, ha sido concebido de formas muy diversas y
representa uno de los cuadros más confusos y controvertidos en su diagnóstico,
al compartir síntomas definitorios de esquizofrenia con síntomas definitorios
de trastorno afectivo.
Este cuadro consiste en la aparición en un mismo periodo
temporal de los síntomas que caracterizan un episodio del estado de ánimo (ya
sea depresivo mayor o maníaco) y síntomas positivos de la esquizofrenia. Debe
existir un periodo de al menos de dos semanas donde los síntomas psicóticos (es
decir, las alucinaciones y los delirios) aparezcan sin la alteración del estado
de ánimo (para poder diferenciar la diferencia con el trastorno del estado de
ánimo con síntomas psicóticos).
El cuadro afectivo debe estar presente en la mayor parte del
tiempo en que está presente el cuadro psicótico.
El cuadro en la fase de coincidencia de los dos episodios
debe cumplir simultáneamente los criterios para el trastorno del estado de
ánimo y los de la esquizofrenia. La duración mínima del trastorno ha de ser un mes, ya que la duración de los
síntomas psicóticos para cumplir el primer criterio de esquizofrenia es de un
mes,  la duración mínima del episodio
depresivo mayor es de dos semanas y la de los episodios maniaco y mixto de una
semana.
Los síntomas del trastorno esquizoafectivo pueden
presentarse de acuerdo con varios patrones temporales. Uno de los típicos es
que el episodio afectivo aparezca en el periodo intermedio del episodio
psicótico. No es raro que se de un importante deterioro laboral y social, pero
normalmente los síntomas residuales y negativos propios de los cuadros
esquizofrénicos son menos intensos y crónicos en el trastorno esquizoafectivo.

¿Cómo podemos diferenciar el trastorno esquizoafectivo de
otros parecidos?

De un cuadro debido a enfermedad médica o consumo de
sustancias:
En el cuadro orgánico existen datos que hacen pensar en una posible
etiología orgánica ya sea por la acción directa de una enfermedad o por la
exposición a sustancias.
De una esquizofrenia: puede ser confundido debido a que en
el curso de una esquizofrenia pueden aparecer síntomas negativos (que son
difícilmente distinguibles de los síntomas depresivos), o puede aparecer una
depresión postpsicótica (que algunos autores relacionan con la toma de
conciencia del paciente de su situación y de las consecuencias de su
enfermedad). El diagnóstico diferencial se establecerá en función de la
relación temporal entre los diferentes episodios (del estado de ánimo y psicótico).
Sin embargo, existen diferentes indicios que son más típicos de un cuadro que
del otro. Por ej., el paciente esquizoafectivo suele tener un buen
funcionamiento pre mórbido, suele tener un inicio agudo y suele existir un
estresor ambiental precipitante de la aparición del cuadro. El trastorno
psicótico suele ser de breve duración, y no suelen existir antecedentes
familiares de esquizofrenia, sino que los antecedentes familiares suelen ser de
trastornos del estado de ánimo, su resolución suele ser favorable, sin
deterioro en el funcionamiento laboral o social.
De los trastornos del estado del ánimo: es difícil realizar
el diagnóstico diferencial entre el trastorno esquizoafectivo y los trastornos
del estado de ánimo con síntomas psicóticos. En los trastornos del estado de
ánimo no hay un episodio de síntomas psicóticos libres de síntomas del estado
de ánimo. De la misma forma que con la esquizofrenia conviene estar atento a
una serie de signos como el funcionamiento pre mórbido, la historia previa, la
respuesta al tratamiento, la historia familiar y el curso clínico.
La edad típica de comienzo del trastorno esquizoafectivo
probablemente sea el inicio de la edad adulta (entre 20-40 años), aunque puede
aparecer en cualquier momento desde la adolescencia hasta etapas avanzadas de
la vida.
El pronóstico es algo mejor que el previsto para un cuadro
esquizofrénico pero es peor al planteado para los trastornos del estado de
ánimo. El trastorno esquizoafectivo de tipo bipolar suele presentar una
evolución más favorable que el de tipo depresivo.
Los estudios han señalado que hay una cierta tendencia hacia
un curso crónico, con una afectación de las actividades laborales y sociales
del paciente.
Si quieres saber más sobre este trastorno, no dudes en
preguntarnos.
¡A crear un buen día!

A.M.J.
El equipo de Psycospirity

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