¿Qué es para mí el feminismo y qué me mueve a luchar por ello? 

Para mí, es buscar un cambio en
las relaciones sociales que conduzca a la liberación de la mujer a través de la eliminación de
jerarquías y desigualdades entre géneros. Mediante el estudio y análisis de la situación de la mujer
en diversos ámbitos -familia, economía, política, educación, etc.- pretendo/pretendemos acabar con
el trato asimétrico y opresor hacia la mujer mediante una acción movilizadora. El fin último es
buscar la emancipación de las mujeres.
Quiero remarcar de todo esto la palabra “liberación”. En mi opinión, contando con la situación
social de la mujer en el sistema patriarcal en el que nos encontramos, no podemos buscar igualar
ambos géneros (no es así, por ejemplo, en cuestiones políticas (participación del género femenino
en altos cargos, etc.) o económicas (salarios)); pues, si un polo (los hombres) de esta dicotomía
hombre-mujer ha estado siendo superior toda la vida y ha estado ejerciendo cierto poder, lo más
lógico es intentar elevar el otro polo (las mujeres). Pero, si voy más allá de todo esto, a lo que se
puede llamar o no “superior” es a un conjunto de roles de género asociados a mujeres y hombres.
Los roles masculinos (fuerte, valiente, vigoroso, no llora, puede ser promiscuo…) han sido
considerados deseables siempre; mientras que los roles femeninos (sensibles, cuidados
emocionales, histéricas, no pueden ser promiscuas…) se consideran unos roles inferiores y hasta
llegan a ser indeseables (véase frases como “pegas como una chica”). Me parece más importante
abolir
estas connotaciones, así como trabajar sobre todo esto para que después en el ámbito del trabajo, la
familia, lo político, etc., sí que pueda haber una igualdad de trato a lxs dos.
Un texto que analiza estos roles de manera representativa es el de Kate Millet (1984): “el amor ha
sido el opio de las mujeres, como la religión el de las masas. Mientras nosotras amábamos, los
hombres gobernaban. Tal vez no se trate de que el amor en si no sea malo, sino de la manera en la
que se empleó para engatusar a la mujer y hacerla dependiente, en todos los sentidos.
Entre seres
libres es otra cosa.” Por ello considero tan importante la liberación de éstas en todos los terrenos.
Otros de esos ámbitos que controlar es la cuestión del mundo de belleza: los cánones, la presión de
unas determinadas pautas a seguir en el comportamiento femenino…

Ejemplos de micromachismos

Como futura psicóloga, al
estudiar diferentes trastornos alimenticios, se llega a la conclusión de que, quienes mayormente
tienen determinados trastornos (anorexia, bulimia, etc), son las mujeres (un 90,2% de mujeres
distorsionan su imagen corporal), y cada vez a una edad más temprana. Debemos reflexionar aquí
que este problema es algo de todxs, puesto que todxs estamos fomentando una serie de presiones
sociales para con la mujer que la guían en su día a día a la hora de mostrar una imagen sobre ella.
Creo que es responsabilidad de todxs que hagamos sentir a las mujeres especiales en sí mismas
aunque vayan sin maquillar, aunque tengan más o menos peso del normativo, aunque lleven vello
en zonas que “no deberían”… Nadie se puede lavar las manos en esto.


Otro de los asuntos importantes, hacia el que mucha gente cierra los ojos haciendo como si no
estuviese, son los diferentes tipos de violencias machistas. En el tiempo que llevo estudiando el
maltrato y conociendo vivencias de las compañeras, he encontrado muchas formas diferentes de
ejercer el maltrato y ningunear a la mujer hasta el punto de hacerla sentir inferior a su pareja,
hacerle sentir ansiedad, tristeza, etc., en una relación, la cual debería estar basada en la compasión,
la empatía, el amor y las ganas de ver a esa persona. Este maltrato psicológico, la mayoría de las
veces, viene en forma de micromachismo (microabusos o microviolencias que procuran que el
varón mantenga su propia posición de género creando una red que atrapa a la mujer).

Cuando
indagas más en estas formas, te encuentras cosas que van desde algo tan sutil como el paternalismo
a algo tan coercitivo como la insistencia, llegando al contacto en las intimidades, a la hora de tener
relaciones sexuales.
En cuanto al acoso, quería contar mi experiencia como activista de Torre Púrpura (

https://www.facebook.com/TorrePurpura/, el colectivo que
organizó “Feria sin Acoso” en la Feria de Albacete de 2017. Esta iniciativa nos dio la oportunidad
de poner en evidencia un problema que se silencia. Pudimos ver 9 agresiones físicas, 1 violación, 9
acosos, 4 conflictos de pareja llegando al contacto físico y amenazas a las voluntarias del Punto
Morado (sin contar las agresiones a personas LGTB).

En conclusión, lo que se pretende desde el feminismo es mostrar una problemática objetiva, dar una
bofetada a la sociedad diciendo “¡hey, esto está pasando en tu ciudad y pasa en muchos más lugares
del mundo! ¡Haz algo!”
y recordar que debemos educarnos todxs en esta cuestión y, sobre todo,
protegernos unas entre otras. No podemos seguir bombardeando a la mujer con mensajes que la
denigren y la acaben sometiendo siempre a una serie de cosas que no desea para su vida. No
podemos dejar de pensar que miles de mujeres son víctimas día a día de una serie de ciclos y
patrones que todxs perpetuamos.

No nos pueden quitar nuestro derecho a una dignidad.

¡ Practiquemos la #Sororidad!

Cristina Macías ,
Estudiante de psicología en la UNED,
Activista e Integrante en Torre Púrpura, feria sin acoso. 


* Sororidad: Es un término derivado del latín soror que significa hermana. Sororidad es un término utilizado para referirse a la hermandad entre mujeres con respecto a las cuestiones sociales de género.

El equipo de Psycospirity

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