Fobia a conducir

La fobia a conducir ( amaxofobia) se refiere a un miedo intenso e irracional de la idea de conducir o estar al volante de cualquier vehículo. Las personas que lo sufren, son conscientes de que este miedo es excesivo pero no saben como enfrentarse a esta ansiedad que les provoca la conducción o el simple hecho de pensar en ello.

Componentes de la fobia a conducir

Esta fobia se divide en tres componentes principales:

  1. Nivel cognitivo: Se compone de pensamientos catastrofistas sobre sufrir un accidente, atropellar a alguien.. temor a morir o provocar la muerte de otros.
  2. Nivel emocional o fisiológico: Ansiedad, inseguridad, tensión muscular, aumento del rimo cardiaco, sudoración, náuseas, mareos, visión borrosa…
  3. Nivel conductual: Evitar la conducción o hacerlo solo bajo condiciones específicas, por ejemplo, acompañado de alguien, por rutas conocidas..

Gravedad de la fobia y sus consecuencias

La gravedad va a depender del grado de incapacidad y  malestar que causa. Algunas personas solo tienen fobia en algunas circunstancias como conducir por autovía o pasar por túneles, mientras que otras evitan conducir en cualquier situación.

Este miedo a conducir puede interferir significativamente en la vida diaria, llevando a rechazar trabajos que requieren conducir u otros que requieran desplazarse. Esta situación puede acabar dañando nuestra autoestima, provocando frustración y sentimientos de incompetencia.

Origen del problema

La fobia a conducir puede surgir por varios motivos.

  • Experiencia aversiva directa o indirecta: Haber sufrido un accidente o conocer a alguien que lo haya sufrido, incluso haber presenciado un accidente traumático.
  • Transmisión de información: Miedos inculcados por familiares o amigos.
  • Ansiedad elevada o crisis de ansiedad en el coche: Factores externos no relacionados con la conducción que acabamos asociando a esta.

Tratamiento

El tratamiento de las fobias, suele ser un tratamiento cognitivo conductual y puede incluir las siguientes estrategias adaptadas a cada caso y persona.

  1. Obtener información sobre la fobia y la ansiedad: Una buena psicoeducación en estos temas, será clave de cara a una terapia posterior. Conocer los síntomas de la ansiedad y los factores implicados en el origen, desarrollo y mantenimiento de la fobia.
  2. Técnicas de desactivación fisiológica: Es decir, trabajar la respiración abdominal y la relajación muscular progresiva.
  3.  Técnicas cognitivas: Regular los pensamientos anticipatorios, manejo de pensamientos negativos automáticos…
  4. Identificar conductas de seguridad y eliminarlas: Aquellas conductas que buscan disminuir el malestar, en realidad, aumentan el problema.
  5. Exposición interoceptiva: Enfrentarnos a los síntomas físicos derivados del miedo a conducir.
  6. Exposición progresiva a las situaciones temidas: Enfrentarnos a las situaciones temidas de manera gradual y guiada.

No es un camino fácil, pero el miedo seguirá ahí hasta que no lo enfrentes. Tampoco lo vas a conseguir de la noche a la mañana. Todo lleva su proceso. Tendrás días mejores y días peores. Altibajos, ganas de dejarlo.. pero si estás acompañada/o el camino será más llevadero.

Si necesitas ayuda, puedes reservar una sesión con nosotras.

Referencias:

Bados, A., García-Grau, E., y Fusté, A. (2008). Tratamiento de la fobia a conducir mediante exposición in vivo: seguimiento a largo plazo y predictores de resultados. Journal of Anxiety Disorders , 22(7), 1087-1093.

Asociación Estadounidense de Psicología (APA). 

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